18 de Noviembre: Día de la Chinita, Virgen de Chiquinquirá
La Feria de la Chinita de Maracaibo se realiza todos los años desde 1966, teniendo por día central el 18 de Noviembre, como Día de la Virgen de La Chinita, Chiquinquirá, que se celebra en honor a Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, nuestra querida Chinita.
Basílica de la Virgen de Chiquinquirá en la Parroquia Chiquinquirá, Maracaibo.
La devoción a La Chinita, que data desde el 18 de noviembre de 1709, es una de las fiestas tradicionales de Venezuela más alegres, y genuina manifestación del fervor religioso católico de Venezuela, donde destacan las misas, serenatas y procesiones en honor a la Virgen, al son de la gaita zuliana.
Fiorella Sachenka Medina Coello, estudiante del 2do. Grado B del Nivel de Educación Primaria de la UEIGFM en el Año Escolar 2024–2025, nos habla sobre el Día de la Virgen de La Chinita.
Si bien la Feria de la Chinita es una fiesta con profundo sentido religioso en honor a la Patrona de Maracaibo y de todo el estado Zulia, con el paso de los años la Feria de La Chinita ha tomado cuerpo para convertirse en una feria con visos internacionales donde las fiestas, parrandas, conciertos, exposiciones culturales, artesanales y comerciales, encuentros y reencuentros, al son de la gaita y algarabía del pueblo marabino, derrochan en entusiasmo y alegría sin igual.
De acuerdo con la tradición zuliana, la Chinita llegó a Maracaibo sobre las olas del lago. Cuenta la historia que un día del año 1749, una sencilla mujer acababa de lavar su ropa en las orillas del lago de Maracaibo, cuando repentinamente vio flotando una tablita de madera fina, la cual recogió pensando en que le podría ser útil para tapar la tinaja de agua que tenía en el corredor de su casa.
A la mañana siguiente, cuando estaba colando el café, la mujer escuchó unos golpes, como si alguien estuviera llamando. Fue a ver lo que sucedía y quedó sobrecogida de asombro al ver que la tablita brillaba y que aparecía en ella la imagen de Nuestra Señora de Chiquinquirá. Por tal motivo, la mujer comenzó a gritar ¡Milagro! ¡Milagro!, por lo que de ahí proviene el nombre de El Milagro, dado a la actual avenida junto al lago, donde estaba la casita de la lavandera.
Luego de lo sucedido, numerosas personas acudieron a presenciar el prodigio, convirtiéndose por esto la casa de la humilde mujer en un lugar de veneración de la Virgen por parte de múltiples creyentes.
Tablita en la que aparece la imagen de la Virgen de Chiquinquirá.
Al tiempo de lo acontecido en casa de la humilde lavandera, las autoridades de Maracaibo decidieron realizar una procesión en honor de la Chinita. Cuenta la leyenda que la Virgen era llevada en hombros por dos hombres elegidos por el propio Gobernador, cuando al doblar una esquina, la imagen se puso tan pesada que impidió seguir moviéndola. Finalmente, después de muchos ruegos al cielo y súplicas a la Virgen, uno de los presentes exclamó: "Tal vez la Virgen no quiera ir a la Iglesia Matriz y prefiera la de San Juan de Dios".
Según la tradición popular, estas palabras se tomaron como una inspiración divina, ya que, la procesión cambió su rumbo hacia la iglesia de la gente humilde de Maracaibo y la imagen recuperó su peso normal. Es por esto, que desde ese día, la Virgen de la Chiquinquirá, la querida Chinita, protege desde su templo, hoy basílica, al pueblo zuliano.
Monumento Nuestra Señora de Chiquinquirá, en Maracaibo.
En la actualidad, en la casa donde se efectuó el hallazgo se levanta un majestuoso templo hogar de la Santa Patrona, en el cual se celebra el santo sacrificio de la misa, y aquella tablita milagrosa en la cual se encuentra reflejada la imagen sagrada, se expone con orgullo en este altar, donde se puede ver con gran claridad la indescriptible y soberana aparición de la Virgen de Chiquinquirá.
Celebración de la Chinita en la Basílica.


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