Encuentro de danza entre SONORT y la UEGFM celebra la inclusión y el respeto a la neurodiversidad
El viernes 21 de Mayo de 2024, la prestigiosa academia de danzas SONORT, trajo consigo un grupo de niños y jóvenes con síndrome de Down para realizar una maravillosa exhibición de danza en la UEGFM. El grupo visitante estaba dirigido por Sonia Ortuño, Directora de SONORT, entidad de formación integral y artística que tiene su sede en el campo deportivo Don Bosco de Naguanagua, en el estado Carabobo.
El encuentro, organizado por el Colegio para fomentar la inclusión y promover el respeto por la diversidad de todas las personas, resultó en una experiencia enriquecedora para todos los involucrados.
Desde el momento en que los visitantes llegaron, fueron recibidos con alegría y entusiasmo por la Directora General, Lcda Ysbhet Curiel, por el personal de coordinación de los niveles educativos, y por todo el cuerpo docente y el alumnado.
La muestra de danzas que ofrecieron fue extraordinaria, demostrando un nivel de talento y habilidad impresionantes. Los visitantes irradiaron pasión y gracia en cada movimiento, dejando a todos los presentes maravillados.
Pero más allá de las habilidades de danza, lo que realmente destacó fue la calidad humana de los visitantes. Tuvieron la oportunidad de interactuar con los alumnos y los profesores del Colegio, generando un ambiente de verdadera conexión y alegría.
La sociabilización entre los niños y jóvenes, en un ambiente de sana diversión y en igualdad de condiciones, fue una experiencia transformadora para todos.
Es importante destacar el respeto que el la UEGFM demostró hacia la neurodiversidad, transmitiendo estos valores a sus alumnos. Durante el encuentro, se pudo apreciar cómo los estudiantes mirandinos acogieron a los visitantes con calidez y empatía, demostrando su comprensión y respeto hacia la diversidad de habilidades y talentos.
Concluida esta experiencia única, todos los involucrados se encontraban llenos de satisfacción y felicidad. El encuentro fue un éxito rotundo, no solo por la magnífica ejecución de los visitantes, sino también por el extraordinario comportamiento y la atención que los alumnos y los docentes demostraron hacia ellos.
Felicitamos a SONORT por su magnífica ejecución, y agradecemos a los niños y jóvenes visitantes por su inspiradora dedicación a la danza. También extendemos nuestras felicitaciones a los alumnos y los docentes de la UEGFM por su extraordinario comportamiento y por valorar la diversidad y la inclusión en todo momento.
Este encuentro ha dejado una huella imborrable en los corazones de todos los presentes, recordándonos la importancia de celebrar la diversidad y trabajar juntos para construir un mundo más inclusivo y respetuoso.
La danza adecuadamente dirigida tiene el poder de unir a personas con síndrome de Down y a aquellas sin la condición, especialmente en el rango de edades de niños y jóvenes. La danza es un lenguaje universal que trasciende las barreras de comunicación y permite la expresión y la conexión emocional.
En primer lugar, la danza proporciona una plataforma para la igualdad y la inclusión. Durante las sesiones de baile, todos los participantes tienen la oportunidad de expresarse y mostrar su talento sin importar sus habilidades o discapacidades. Esto fomenta la aceptación y el respeto mutuo, creando un ambiente de apoyo y camaradería.
Además, la danza promueve la socialización y el trabajo en equipo. Durante las prácticas y las presentaciones, los bailarines interactúan y se comunican entre sí. A través de la danza, las personas con síndrome de Down pueden establecer relaciones significativas con sus compañeros, fortaleciendo su sentido de pertenencia y conexión con los demás.
La danza también contribuye al desarrollo físico y emocional. El movimiento rítmico y la coordinación necesarios en la danza ayudan a mejorar el equilibrio, la fuerza muscular y la flexibilidad de las personas con síndrome de Down. Al mismo tiempo, la danza puede ser una forma de expresión emocional y liberación, permitiendo a los bailarines canalizar sus sentimientos de una manera positiva.
Otro beneficio importante de la danza dirigida es el aumento de la autoconfianza y la autoestima. A medida que los bailarines adquieren habilidades y se sienten parte de un grupo, su confianza en sí mismos se fortalece. La danza les brinda la oportunidad de ser vistos y apreciados por sus talentos únicos, lo que les ayuda a construir una imagen positiva de sí mismos.
La danza se convierte en una poderosa herramienta para fomentar la conexión y la aceptación, creando un ambiente donde todos puedan brillar y ser valorados por su individualidad y talento.

















































































































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