Conversatorio de Psicología en el Nivel de Educación Primaria de la UEGFM: Dislexia y Dislalia
Entre el 11 y el 12 de Septiembre de 2024, nuestro Colegio tuvo el privilegio de recibir a las psicólogas Lcda. Emily Barrios y Lcda. Isabel Aular, quienes dirigieron un enriquecedor Conversatorio orientado al personal docente del Nivel de Educación Primaria, supervisado por la Coordinadora, Lcda. Pamela Curiel. El evento contó con la participación y mediación de la Directora General, Lcda. Ysbhet Curiel.
La actividad se centró en la importancia de la detección y tratamiento oportuno de la dislexia y la dislalia, condiciones que pueden afectar significativamente el rendimiento escolar de nuestros estudiantes, así como también de la definición de algunas estrategias aplicables dentro del aula, para trabajar con niños que posean esa condición.
Durante el Conversatorio, las especialistas ofrecieron definiciones claras de dislexia y dislalia, así como una revisión de sus características y formas de manifestarse.
Se enfatizó la necesidad de una detección temprana en el entorno escolar, lo cual puede marcar una diferencia crucial en el desarrollo académico y emocional de los alumnos.
Además, se discutieron las consecuencias que pueden derivarse de una identificación tardía, subrayando la responsabilidad que tienen los educadores para apoyar a los estudiantes que enfrentan estas dificultades.
La dislexia es un trastorno específico del aprendizaje que afecta la capacidad de reconocer palabras, lo que se traduce en una lectura lenta e insegura y en dificultades de comprensión. Este trastorno, puede llevar al fracaso escolar si no se detecta y gestiona adecuadamente.
La dislexia es una dificultad específica del aprendizaje de origen neurobiólogico, en la que el cerebro procesa el lenguaje oral y escrito en forma inadecuada. La característica principal se evidencia cuando las exigencias pedagógicas se incrementan en la evolución académica, al pasar de grado.
A nivel educativo se pueden presentar dos tipos de dislexia: La adquirida (luego de alguna lesión neurológica) y la evolutiva (cuando no existe lesión específica). Dentro de este orden de ideas, se deben considerar: La fonológica (dificultades para comprender el significado de una palabra a través de los sonidos), la superficial (dificultades para comprender el significado a través de la representación gráfica) y la dislexia mixta o profunda (se evidencian dificultades en la adquisición del aprendizaje a través de los sonidos y de la representación gráfica).
El papel del docente es fundamental, al ser el encargado del proceso de enseñanza pedagógica de cada estudiante y el primero que puede reconocer los indicadores que sugieran la presencia de algún tipo de dislexia, en la aplicabilidad de las recomendaciones emitidas por los especialistas tratantes (psicólogo, psicopedagogo) garantizando así la continuidad y avances del niño, siempre desde el amor, el reconocimiento, la atención y la motivación.
Asimismo los padres y representantes, serán los encargados de acompañar, supervisar y seguir las recomendaciones emitidas por los especialistas que ellos escojan para la atención de su niño.
Es así, como se evidencia el papel fundamental de los docentes, padres, representantes y especialistas, que van a garantizar en el niño, la adquisición de las habilidades necesarias y permitirle aprender a vivir con la dificultad específica de aprendizaje que posee, en este caso, la dislexia.
Detectar y gestionar la dislexia a nivel escolar es crucial por varias razones:
1. Prevención del fracaso escolar: La dislexia puede llevar a un alto riesgo de fracaso escolar si no se identifica y se interviene a tiempo. Aproximadamente uno de cada diez niños puede verse afectado, lo que puede resultar en dificultades significativas en su rendimiento académico.
2. Mejora de la autoestima y bienestar emocional: Los niños con dislexia a menudo enfrentan altos niveles de estrés y baja autoestima debido a sus dificultades de aprendizaje. Una detección temprana y un manejo adecuado pueden ayudar a mitigar estos problemas emocionales, promoviendo un ambiente escolar más positivo.
3. Facilitación de la inclusión educativa: Cuando los maestros están capacitados para identificar la dislexia desde etapas tempranas, se estima que hasta el 90% de los niños afectados pueden ser educados en aulas regulares sin mayores problemas. Esto fomenta la inclusión y evita el estigma asociado a ser colocado en clases especiales.
4. Intervención temprana y recursos adecuados: La detección temprana permite implementar estrategias y recursos específicos que pueden ayudar a los estudiantes a desarrollar habilidades de lectura y escritura. Esto no solo mejora su rendimiento académico, sino que también les proporciona herramientas para enfrentar sus desafíos a lo largo de su vida.
- Adaptaciones en el material didáctico: Proporcionar textos con un tamaño de letra más grande, usar colores y formatos que faciliten la lectura, simplificar la complejidad de los escritos y enfatizar la comprensión sobre la velocidad.
- Metodología multisensorial: Incorporar actividades que involucren la visión, audición y el tacto para reforzar el aprendizaje. Por ejemplo, utilizar letras magnéticas, tarjetas con palabras y dibujos, o ejercicios de escritura en arena o arcilla.
- Énfasis en las fortalezas: Identificar y potenciar las habilidades del estudiante, como la comprensión oral, la memoria visual o las capacidades creativas, para que pueda desarrollar estrategias de compensación.
- Tiempo adicional y descansos: Permitir que el estudiante tenga más tiempo para leer, escribir y procesar la información, así como brindarle descansos frecuentes para evitar la fatiga.
- Apoyo individualizado: Proporcionar sesiones de refuerzo o tutorías personalizadas para trabajar de manera específica en las áreas de dificultad, como la conciencia fonológica, la fluidez lectora o la ortografía.
- Colaboración con la familia: Mantener una comunicación constante con los padres o representantes, informarles sobre la condición del estudiante y coordinar estrategias de apoyo en el hogar.
- Uso de tecnología de asistencia: Introducir herramientas tecnológicas como programas de lectura en voz alta, correctores ortográficos o software de dictado, que pueden facilitar el proceso de aprendizaje.
Por otra parte, la dislalia es un trastorno del habla que se caracteriza por la dificultad para pronunciar correctamente ciertos fonemas. Es bastante común en la infancia, afectando aproximadamente entre el 5% y el 10% de los niños en edad escolar. Este trastorno puede manifestarse de diversas formas, como la incapacidad de pronunciar un fonema específico o varios fonemas a la vez.
Detectar y gestionar la dislalia a nivel escolar es crucial por los siguientes motivos:
1. Impacto en el Aprendizaje: La dislalia puede afectar el rendimiento académico de los niños, ya que dificulta su capacidad para comunicarse de manera efectiva. Esto puede llevar a problemas en la comprensión de las instrucciones y en la participación en actividades escolares.
2. Relaciones Sociales: Los niños con dislalia pueden experimentar dificultades en sus interacciones sociales, lo que puede generar inseguridades y afectar su autoestima. La correcta articulación del habla es fundamental para establecer relaciones con sus compañeros.
3. Intervención Temprana: La identificación temprana de la dislalia permite implementar estrategias de intervención adecuadas, como ejercicios específicos en el aula y apoyo a los padres para trabajar en casa. Esto es esencial para mejorar las habilidades lingüísticas y comunicativas del niño.
4. Prevención de Problemas Futuros: Si no se aborda, la dislalia puede llevar a problemas más serios en el desarrollo del niño, incluyendo ansiedad y frustración, lo que puede obstaculizar su progreso educativo y social.
Un diagnóstico profesional de dislalia permite identificar las dificultades específicas de cada estudiante y desarrollar un plan de intervención personalizado.La dislalia puede afectar el aprendizaje y la socialización de los estudiantes, por lo que es importante brindar apoyo especializado a tiempo.
La maestra debe estar atenta a los signos de dislalia en el estudiante, como dificultades en la pronunciación de ciertos sonidos. Es importante que la maestra realice una evaluación inicial para determinar las dificultades específicas del estudiante y diseñar un plan de intervención adecuado.
La maestra debe proporcionar al estudiante con dislalia un ambiente de aprendizaje tranquilo y sin distracciones, y puede utilizar materiales visuales y auditivos para reforzar la correcta pronunciación de los sonidos, debiendo dar al estudiante más tiempo para responder y expresarse oralmente.
Algunas de las acciones y estrategias de enseñanza aplicables por la maestra para niños con condición de dislalia son las siguientes:
- La maestra puede implementar ejercicios de conciencia fonológica, como rimas y juegos de sonidos, para mejorar la percepción y producción de los fonemas.
- Debe modelar la pronunciación correcta de las palabras y fomentar la repetición por parte del estudiante.
- Puede trabajar en pequeños grupos o de manera individual con el estudiante para brindarle apoyo personalizado.
- La maestra debe trabajar en conjunto con un logopeda (terapeuta del habla) u otro profesional especializado para diseñar e implementar un plan de intervención efectivo.
- Debe mantener una comunicación constante con los padres del estudiante para coordinar el apoyo en el hogar.
- La maestra debe asegurarse de que el estudiante con dislalia se sienta valorado y aceptado en el aula.
- Debe promover actividades que fomenten la participación y la interacción social del estudiante.
En resumen, la maestra debe adoptar un enfoque integral que incluya la identificación temprana, la adaptación del entorno de aprendizaje, el uso de estrategias de enseñanza específicas, la colaboración con especialistas y el fomento de la autoestima y la inclusión del estudiante con dislalia.
La interacción activa de los docentes en el Conservatorio fue un componente destacado en estas dos jornadas. A través de una dinámica de preguntas y respuestas, los participantes pudieron aclarar sus dudas y compartir experiencias, lo que contribuyó a crear un ambiente colaborativo y de aprendizaje mutuo.
Es crucial que los docentes estén capacitados para reconocer los signos de dislexia y dislalia, y sepan cómo brindar un apoyo efectivo en el aula.
Este tipo de encuentros no solo fortalece el conocimiento de los educadores, sino que también fomenta un enfoque integral en la atención a la diversidad de estudiantes, beneficiando así a nuestra Institución en múltiples dimensiones: académica, social y emocional.
Agradecemos sinceramente a la Lcda. Emily Barrios y a la Lcda. Isabel Aular por su dedicación y las excelentes exposiciones compartidas en este Conversatorio. Su experticia y compromiso son fundamentales para seguir mejorando la calidad educativa y garantizar un ambiente inclusivo para todos nuestros alumnos en la UEGFM









































Comentarios
Publicar un comentario