La Excelencia empieza con Buenos Hábitos: Una mañana de lineamientos pedagógicos en la UEIGFM
La Excelencia empieza con Buenos Hábitos: Una mañana de lineamientos pedagógicos en la UEIGFM
El 6 de abril de 2026, desde las siete de la mañana, el pasillo central del nivel de Educación Primaria de la UEIGFM se convirtió en un espacio de reflexión y formación ciudadana. La Hora de la Excelencia, actividad periódica de gran valor pedagógico, reunió a todo el alumnado y al personal docente en torno a la voz conducente de la Directora General, Lcda. Ysbhet Curiel, quien con liderazgo académico orientó cada uno de los momentos del encuentro. Este tipo de encuentro, lejos de ser un acto meramente formal, representa una oportunidad única para fortalecer la convivencia escolar y la interiorización de normas que sostienen el quehacer educativo diario.
La jornada inició con un saludo cálido y respetuoso de la Directora hacia todos los presentes, estableciendo desde el primer instante un clima de atención y pertenencia. Acto seguido, se entonó de pie el Himno Nacional de la República Bolivariana de Venezuela, gesto que reafirma el compromiso con los símbolos patrios y la identidad nacional. Esta práctica cotidiana, cuando se realiza con solemnidad, contribuye a la formación de una conciencia cívica sólida en los estudiantes, dimensión fundamental del currículo integral que promueve la institución.
Terminado el himno, la Directora condujo la Oración de la Mañana, un espacio de recogimiento espiritual que adquirió particular significado al haberse conmemorado recientemente la Semana Santa. Los alumnos y maestros, en un acto voluntario y respetuoso, expresaron su gratitud a Dios, fortaleciendo así la dimensión ética y trascendente de la educación.
Este momento, cuidadosamente guiado por la Lcda. Curiel, permite que los niños vinculen los valores religiosos cristianos con el inicio de una jornada de trabajo escolar, promoviendo la serenidad y la motivación interior.
Seguidamente, la Directora envió un mensaje claro y pedagógico sobre la importancia del uso correcto del uniforme escolar, haciendo énfasis en su orden y limpieza, y en detalles como el calzado, las medias y el eventual uso del suéter con las características reglamentarias. Recalcó, además, que el uniforme deportivo solo debe emplearse en los dos días de la semana en que se imparten clases de educación física y deporte. Este lineamiento, lejos de ser una medida superficial, enseña a los estudiantes el valor del orden, la pertenencia institucional y el respeto por las normas consensuadas, elementos clave para la disciplina escolar.
En otro orden, la Directora ratificó la necesidad de realizar un paréntesis organizativo en la asignatura de inglés, a fin de garantizar que durante toda la jornada se produzcan las clases correspondientes en las diversas secciones. Esta disposición revela una gestión pedagógica atenta a los ajustes curriculares necesarios para desarrollar el aprendizaje de una lengua extranjera, vital en la formación integral. La capacidad de la Directora para identificar áreas de mejora y reorientar los procesos es un ejemplo de liderazgo académico centrado en los logros de los estudiantes.
La Lcda. Ysbhet Curiel también dedicó un bloque fundamental de su intervención a la reinstauración de buenos hábitos que, según señaló, se habían estado atenuando y que requieren ser restaurados con urgencia. El primero y más relevante fue el ingreso puntual al Colegio, recordando que el ingreso de los estudiantes debe efectuarse de manera que las actividades se inicien a las siete en punto de la mañana. Este llamado, dirigido tanto a alumnos como a padres y representantes, subraya que la puntualidad no es un simple requisito de horario, sino una competencia para la vida que incide directamente en la eficiencia del trabajo pedagógico.
La Directora explicó, con un tono formativo, cómo los hábitos fortalecen la responsabilidad individual y colectiva. En ese sentido, mencionó la importancia del pago oportuno de la mensualidad por parte de los padres y representantes, dentro del lapso reglamentario, recordando que se trata de un Colegio privado que presta un servicio de muy alta calidad. Este punto, delicado pero necesario, fue abordado desde la corresponsabilidad educativa: la familia cumple con su parte para que el Colegio pueda ofrecer recursos, personal capacitado y mantenimiento adecuado. Así se forma en los estudiantes una comprensión real del funcionamiento de una comunidad educativa sostenible.
Una actividad como la Hora de la Excelencia beneficia la educación de los estudiantes en múltiples dimensiones. En la dimensión moral, al reforzar valores como el respeto, la puntualidad, la responsabilidad y el sentido de pertenencia. En la dimensión social, porque enseña a los niños a convivir bajo normas claras, a escuchar en conjunto y a comprender que la autoridad pedagógica orienta y protege. En la dimensión académica, porque sin disciplina y orden no es posible desarrollar procesos de enseñanza-aprendizaje eficaces. En la dimensión emocional, porque brinda seguridad al establecer rutinas y expectativas claras. Y en la dimensión comunitaria, porque involucra a los representantes como corresponsables del éxito escolar.
Además, este tipo de encuentros permiten que la figura de la Directora trascienda lo administrativo y se consolide como una guía pedagógica accesible pero firme, que conoce las dinámicas del aula y las necesidades de los alumnos. Al dirigirse directamente a los niños, la Lcda. Curiel modela la comunicación asertiva y el liderazgo con ejemplo, inspirando a los docentes a replicar estos enfoques en sus respectivas secciones. La coherencia entre el discurso y la práctica institucional es uno de los factores más protectores para un clima escolar positivo.
La jornada concluyó cuando la Directora autorizó el ingreso de alumnos y maestras a las aulas, animándolos a continuar con entusiasmo todas las actividades académicas, deportivas y culturales previstas. Ese gesto final, lejos de ser un simple cierre, simboliza que la formación recibida en el pasillo central debe trasladarse a cada rincón del colegio. La Hora de la Excelencia no es un evento aislado, sino el punto de partida de una semana donde los lineamientos pronunciados se vuelven acciones concretas en cada clase, cada recreo y cada evaluación.
La UEIGFM, a través de estas prácticas, sigue formando no solo buenos estudiantes, sino mejores ciudadanos. La comunidad mirandina celebra que espacios como este mantenga viva la esencia de una educación integral, donde cada palabra de la Directora siembra propósito y cada alumno se siente parte activa de su propio crecimiento.
























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