La Excelencia se viste de Trabajo: Un desfile y análisis por el Día del Trabajador en la Educación Primaria de la UEIGFM
En el marco del calendario escolar, el 29 de abril de 2026, el nivel de Educación Primaria de la UEIGFM vivió una jornada inolvidable denominada en la Hora de la Excelencia. Este encuentro, de marcado carácter pedagógico y orientador, fue conducido por la Directora General del plantel, Lcda. Ysbhet Curiel, quien supo tejer en un mismo acto el respeto por el trabajo, el fomento de la lectura y el reconocimiento a la comunidad educativa. La actividad tuvo como escenario principal el pasillo central del nivel, espacio que se transformó en un aula abierta al diálogo y la celebración.
La jornada se inició con un cálido saludo de buenos días que la Directora General ofreció a todo el alumnado y al personal docente presente, estableciendo desde el primer instante un clima de respeto y atención. Lejos de ser una mera formalidad, este gesto inicial recordó a los estudiantes la importancia de los rituales de cortesía como base de la convivencia escolar.
La Directora, con su palabra clara y su presencia serena, capturó de inmediato las miradas de los más pequeños, anunciando que lo que seguiría no sería una actividad común, sino una experiencia de aprendizaje profundo.
Uno de los momentos más significativos fue cuando la Directora General convocó a la comunidad estudiantil a celebrar el próximo Día del Trabajador, primero de mayo, mediante una consigna especial: los niños y niñas asistieron al Colegio vistiendo el uniforme de la profesión de su preferencia.
El pasillo central se llenó entonces de un sinfín de oficios representados con orgullo: médicos, bomberos, maestras, ingenieros, periodistas y tantas otras ocupaciones que los estudiantes lucieron con entusiasmo. Esta decisión pedagógica permitió que cada niño comenzara a construir una identidad laboral simbólica, valorando desde temprana edad la diversidad de oficios que sostienen a una nación.
Al son de la canción Viva la Gente, la Directora Ysbhet Curiel encabezó un desfile en el que participaron todos los estudiantes del nivel de Primaria, recorriendo las áreas deportivas exteriores del Colegio. Este desfile no fue un simple recorrido, sino una representación viva del homenaje a los trabajadores de Venezuela. Desde el punto de vista pedagógico, resulta pertinente porque el movimiento corporal asociado a la música y a la representación de roles laborales fija aprendizajes significativos: los niños no solo escucharon sobre el trabajo, sino que lo encarnaron, lo sintieron y lo celebraron con cada paso.
Una vez concluido el desfile y con todos los estudiantes nuevamente reunidos en el pasillo central, la Directora General realizó un acto de profundo valor formativo: convocó al personal de Ambiente del Colegio para felicitarlas personalmente por su labor cotidiana. Estas trabajadoras, responsables de la limpieza, la seguridad, el mantenimiento y la higiene de toda la planta física, fueron reconocidas una a una por la Directora. Este gesto enseñó a los alumnos que la excelencia no solo habita en el aula, sino también en cada rincón que se mantiene en óptimas condiciones gracias al esfuerzo silencioso y digno de otros trabajadores.
Seguidamente, la Directora realizó una intervención de alto valor pedagógico individualizado: convocó a algunos estudiantes de primer grado y realizó con ellos pruebas de lectura en voz alta. La sorpresa y el orgullo invadieron el pasillo al comprobar cómo estos niños, a tan temprana edad, leían con precisión, fluidez y comprensión. La interacción de la Directora con los pequeños lectores demostró a toda la comunidad que la lectura es una puerta de empoderamiento, y que el plantel debe celebrar cada avance, por pequeño que parezca, en el dominio del código escrito.
En un gesto de justicia institucional, la Directora General expresó entonces su felicitación y agradecimiento para el cuerpo docente del nivel de Educación Primaria, a quienes calificó como el núcleo fundamental del proceso de enseñanza-aprendizaje. Con palabras medidas pero sentidas, destacó el buen trabajo efectuado por cada maestra, recordando que sin su entrega diaria no sería posible formar a las nuevas generaciones. Este reconocimiento público reforzó en los estudiantes el valor del respeto hacia sus educadoras, al tiempo que motivó al personal docente a continuar su labor con renovado entusiasmo.
Para profundizar en el sentido de la fecha, los estudiantes monitorearon un importante programa audiovisual diseñado especialmente para explicar el origen y la importancia del Día del Trabajador. Este recurso permitió un breve pero sustancioso recorrido histórico: se recordó que el primero de mayo conmemora la lucha de los mártires de Chicago en 1886, obreros que reclamaron la jornada laboral de ocho horas y que fueron reprimidos y ejecutados por defender derechos hoy considerados básicos.
A nivel mundial, esta fecha simboliza la conquista de condiciones laborales dignas y el reconocimiento de la fuerza trabajadora como motor de toda sociedad.
En una exposición dirigida a los estudiantes, el Subdirector Académico explicó que en el caso de Venezuela, la celebración del Día del Trabajador tiene una relevancia especial porque históricamente el movimiento obrero venezolano ha sido protagonista en la conquista de derechos como el salario justo, las prestaciones sociales, la seguridad laboral y la libertad sindical. Desde la década de 1930, con la organización de los primeros sindicatos, hasta la actualidad, esta fecha recuerda que el trabajo dignifica y que el desarrollo del país depende del esfuerzo colectivo. Incluir este contenido en la actividad permitió que los estudiantes comprendieran que no celebran un día aislado, sino una memoria de lucha que sigue vigente.
Su discurso expositivo, de alto carácter pedagógico, reforzó los aprendizajes en relación al trabajo, al Día del Trabajador y al importantísimo rol de los trabajadores en la nación. Su intervención conectó los hechos históricos con la realidad cotidiana del Colegio, explicando que cada persona que labora en la institución, desde la cocina hasta la dirección, merece respeto y gratitud.
La actividad también tuvo un espacio para la calidez humana y el sentido de comunidad. Todos los presentes celebraron el cumpleaños del Subdirector Académico, entonando la tradicional versión venezolana del Cumpleaños Feliz.
Aprovechando esta instancia, se destacó también que en esta fecha se celebra el Día Internacional de la Danza , por lo que felicitó a los responsables de esa área de aprendizaje, incluyendo coreografía. La Directora, con su autoridad cálida, modeló una forma de liderazgo que integra lo académico y lo afectivo.
Una vez finalizada la actividad central, la Directora autorizó que los alumnos y las maestras ingresaran a las aulas para continuar con entusiasmo todas las actividades académicas, deportivas y culturales previstas para la jornada. Este detalle es fundamental: la celebración no significó una interrupción del trabajo escolar, sino una inspiración para retomarlo con mayor energía.
Realizar una actividad como la descrita beneficia la educación de los estudiantes en múltiples dimensiones. En la dimensión cognitiva, los niños aprendieron sobre el origen del Día del Trabajador, la historia de los derechos laborales y el valor de la lectura como herramienta de progreso.
En la dimensión social, experimentaron la importancia de reconocer a todos los trabajadores, desde el personal de ambiente hasta los docentes y directivos, construyendo una mirada respetuosa y no jerárquica del trabajo.
En la dimensión emocional y valorativa, los estudiantes sintieron la alegría de ser parte de una comunidad que celebra, que canta cumpleaños y que desfila unida por un mismo propósito. La empatía se fortaleció al ver a sus compañeros disfrazados de distintas profesiones y al aplaudir a las trabajadoras de la limpieza. En la dimensión cultural, se reforzó la identidad venezolana al entonar las versiones tradicionales del cumpleaños y al valorar la historia de los trabajadores del país.
Finalmente, en la dimensión ética, los alumnos comprendieron que la excelencia no es solo obtener buenas calificaciones, sino reconocer al otro, leer con pasión, respetar a quien barre el piso y a quien enseña, y celebrar la vida en colectivo. La Directora General, Lcda. Ysbhet Curiel, demostró que un acto escolar puede ser, al mismo tiempo, profundo, alegre y pedagógicamente ejemplar. La Hora de la Excelencia en la UEIGFM no fue un simple evento: fue una clase viva sobre la dignidad del trabajo, la fuerza de la lectura y la calidez de una escuela que forma para la vida.

.jpg)


















































































































Comentarios
Publicar un comentario