Un Abrazo de Ternura y Aprendizaje: Las Madres Protagonistas en el Nivel de Educación Inicial
Un Abrazo de Ternura y Aprendizaje: Las Madres Protagonistas en el Nivel de Educación Inicial
El viernes 8 de mayo de 2026, la UEIGFM vivió una jornada memorable desde primera hora, cuando el nivel de Educación Inicial abrió sus puertas para recibir a las madres de los estudiantes en una actividad especialmente concebida para celebrar el próximo Día de la Madre. La convivencia escolar se transformó en un espacio de encuentro genuino entre la familia y el Colegio, dos pilares fundamentales en la primera infancia.
Esta iniciativa fue promovida por la Directora General del plantel, Lcda. Ysbhet Curiel, quien desde su gestión ha impulsado el fortalecimiento del vínculo afectivo-pedagógico entre el hogar y el aula. La organización del evento estuvo a cargo de las Coordinaciones del nivel de Educación Inicial, con el valioso soporte de cada una de las maestras de curso, que planificaron cada detalle con esmero y calidez.
El encuentro comenzó con una recepción cargada de camaradería, donde madres e hijos ingresaron tomados de la mano, en un ambiente cuidadosamente preparado para transmitir confianza y alegría. La música de fondo y la sonrisa del personal docente dieron la bienvenida a cada familia, generando desde el primer momento una atmósfera de festejo compartido.
Todos los presentes se reunieron en el Patio Cívico del nivel, un espacio simbólico que invita al encuentro institucional y al respeto por los valores mirandinos. Allí, la Coordinadora del nivel tomó la palabra para dar la bienvenida oficial, reconociendo el rol insustituible de las madres en el proceso educativo de sus hijos, más allá del acompañamiento escolar cotidiano.
La Coordinadora destacó que estos niños y niñas son seres maravillosos, con un potencial extraordinario que florece cuando el Colegio y la familia caminan juntas. Sus palabras fueron recibidas con visible emoción por parte de las madres, que escuchaban atentas mientras sus hijos las observaban con orgullo y alegría.
En un ambiente musical y participativo, las docentes coordinaron una serie de dinámicas diseñadas para que madres e hijos interactuaran de manera lúdica y significativa. Hubo canciones con movimiento, juegos de imitación, rondas donde las madres debían seguir el ritmo de sus pequeños y pequeños desafíos que provocaron risas espontáneas.
Este encuentro resultó enriquecedor en múltiples dimensiones: fortaleció el vínculo afectivo entre madre e hijo, promovió la confianza del niño en su entorno escolar, validó el rol materno como agente educativo y ofreció un modelo de interacción positiva que las familias pueden replicar en casa. Las madres pudieron observar cómo sus hijos se desenvuelven con autonomía y seguridad dentro del Colegio.
Terminada esta primera etapa de interacción, los niños y sus madres fueron conducidos a cada salón de clase para compartir un desayuno comunitario. Este momento íntimo y a la vez colectivo permitió vivenciar el concepto de la gran familia mirandina, donde cada aula se transformó en un hogar extendido, lleno de charlas cálidas y gestos de ternura.
Seguidamente, se organizaron juegos dirigidos dentro de los salones, donde madres e hijos participaron activamente. La alegría era contagiosa, y el entusiasmo se reflejaba en cada rostro, tanto en los pequeños como en las adultas.
Algunas madres se conmovieron profundamente al observar la actitud de sus hijos: la paciencia para explicar una regla, la generosidad al compartir un material, la autonomía para servir su propio desayuno o el abrazo espontáneo en medio de un juego. Estos gestos, cotidianos pero invisibles en la rutina, quedaron al descubierto en esta convivencia.
Desde la perspectiva pedagógica, actividades como esta son pertinentes y necesarias en el nivel preescolar porque fortalecen dimensiones clave del desarrollo infantil. La dimensión afectiva recibe un impulso invaluable al vivir el niño el orgullo y la contención de su madre dentro del espacio escolar. La dimensión social se enriquece al interactuar en un marco de normas compartidas. La dimensión comunicativa se ejercita mediante el diálogo y la escucha activa. Finalmente, la dimensión emocional se regula positivamente al sentirse seguro y valorado.
Cabe destacar el excelente comportamiento de todos los presentes, tanto adultos como niños, quienes satisfaciendo plenamente las normas de seguridad e higiene establecidas por la Institución, demostraron que la celebración y el orden pueden ir de la mano. Cada madre y cada pequeño respetaron los protocolos de ingreso, el uso de los espacios comunes y las pautas de convivencia, lo cual fue agradecido por la Coordinación.
La actividad concluyó con un ambiente de serenidad y gratitud, dejando en cada participante la certeza de que este tipo de encuentros deberían tener continuidad a lo largo del año escolar. Las maestras y coordinadoras recibieron numerosas muestras de cariño por parte de las madres, quienes manifestaron su deseo de repetir experiencias similares en otros momentos del calendario académico.
Desde la UEIGFM, extendemos una especial felicitación a todas las madres de nuestra comunidad educativa en su próximo día, que se celebra el segundo domingo de mayo.














































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