El mejor equipo de la vida: padres e hijos celebraron el Día del Padre entre el deporte, la música y el afecto en la UEIGFM
El mejor equipo de la vida: padres e hijos celebraron el Día del Padre entre el deporte, la música y el afecto en la UEIGFM
La UEIGFM se vistió de fiesta y entusiasmo el viernes 19 de junio de 2026 para albergar el acto central con motivo de la celebración del Día del Padre, una fecha que en Venezuela se conmemora tradicionalmente el tercer domingo de junio de cada año.
La jornada comenzó puntualmente a las siete de la mañana bajo la conducción de la Directora General, la Lcda. Ysbhet Curiel, quien contó con el valioso soporte de todo el cuerpo docente para dar la bienvenida a los padres y representantes que encarnan la figura paterna en la vida de los estudiantes.
Con un saludo cálido y una organización impecable, la Directora convocó a los presentes a ubicarse ordenadamente en el pasillo central del nivel de Educación Primaria, dando inicio a una mañana donde el deporte, la música y el sano esparcimiento sirvieron como puentes de conexión.
En sus palabras, la licenciada Curiel destacó la importancia crucial que posee la figura paterna en la formación integral de los estudiantes, recordando que el aula enseña materias, pero el hogar forja el carácter a través del ejemplo diario y el acompañamiento constante.
Desde una perspectiva pedagógica, la contribución del padre en la educación de los hijos va mucho más allá de proveer el sustento material, ya que su presencia activa modela la seguridad emocional, la resiliencia y la autoestima del menor.
El involucramiento paterno en las dinámicas escolares enriquece de manera significativa la inteligencia interpersonal del estudiante, ofreciendo un referente de protección y guía que potencia las habilidades cognitivas y consolida los valores éticos fundamentales para el desarrollo ciudadano.
La oferta cultural de la mañana se enriqueció con la destacada participación de la Banda Alternativa "Somos Mirandinos", una agrupación musical de la institución conformada íntegramente por talentosos estudiantes que se desempeñan como músicos y vocalistas.
Bajo la rigurosa de los profesores de Música y Canto del Colegio, este proyecto artístico demostró el alto nivel de formación estética y técnica que se imparte en las aulas, evidenciando que el arte es un pilar fundamental para el desarrollo de la sensibilidad y la disciplina en la juventud.
La agrupación sorprendió gratamente a los asistentes al interpretar un exigente repertorio compuesto por emblemáticas canciones de balada, pop y rock, logrando una ejecución impecable desde el punto de vista musical, instrumental y rítmico.
El segundo momento de encuentro se propició mediante un desayuno compartido, donde cada representante trajo alimentos para disfrutar junto a sus representados, un acto sencillo que reforzó los lazos familiares mediante la conversación espontánea y el intercambio de vivencias cotidianas en un entorno distendido.
Posteriormente, la competitividad deportiva se apoderó de las canchas con la organización de los esperados partidos de fútbol y voleibol, estructurados de manera que todos los padres de los niveles educativos tuvieran una participación equitativa y activa.
El pitazo inicial lo dieron los padres de primer grado contra los de segundo grado en la modalidad de fútbol campo, demostrando un gran espíritu deportivo y sirviendo como el preámbulo perfecto para las intensas dinámicas que caracterizaron el resto de la mañana.
La acción física continuó con el vibrante compromiso entre los padres de tercer grado y cuarto grado, quienes se midieron en la cancha de fútbol sala desplegando una destreza técnica que fue ovacionada por sus hijos desde las tribunas.
Por su parte, el encuentro de voleibol estuvo protagonizado por los padres de quinto grado contra los de sexto grado, quienes demostraron una excelente coordinación grupal en cada jugada, reflejando el valor del trabajo en equipo ante la mirada atenta de la comunidad estudiantil.
El sistema de sonido de la Institución musicalizó cada uno de los partidos con canciones alegres y movidas que mantuvieron el espíritu en alto, motivando a los presentes y transformando la jornada deportiva en una auténtica fiesta de convivencia.
Uno de los aspectos más hermosos de los encuentros deportivos fue la formación espontánea de enérgicas barras por parte de los hijos, quienes animaron con entusiasmo desbordante a sus padres en cada jugada y anotación.
Ver a los estudiantes celebrar el esfuerzo físico de sus progenitores fortaleció de forma inmediata el orgullo filial, invirtiendo los roles habituales de apoyo y permitiendo que los adultos experimentaran la admiración directa y el respaldo incondicional de los más pequeños de la casa.
Para aquellos que prefirieron actividades que demandaban una concentración mental diferente, la Institución dispuso mesas estratégicamente ubicadas para la práctica de juegos de mesa tradicionales como el ajedrez y el dominó.
En estos espacios alternativos, los padres pudieron competir tanto entre ellos como con sus propios hijos, fomentando el desarrollo del pensamiento táctico, la paciencia y el respeto por las reglas del juego en un ambiente de absoluta camaradería y relajación intelectual.
En el corazón de la jornada se destinó un momento de profunda emotividad cuando se detuvieron las actividades físicas para que los estudiantes entregaran de propia mano un obsequio muy especial a sus padres.
Se trató de una hermosa tarjeta diseñada y construida por los propios alumnos con la guía de sus maestras, un recurso pedagógico invaluable que permitió plasmar de forma tangible el reconocimiento, el valor y el amor directo de los hijos hacia sus padres.
El impacto emocional se maximizó gracias al mensaje central que contenían estas creaciones al ser abiertas, el cual proclamaba con orgullo la frase que expresaba que el padre que el niño quería era justamente él.
Este contundente mensaje enfatizó la importancia de la validación mutua dentro del núcleo familiar, recordándole a cada adulto que el mayor héroe y referente de un niño no se encuentra en las pantallas ni en la ficción, sino en su propia casa.
El balance general de esta experiencia de convivencia demuestra la enorme relevancia de realizar este tipo de actividades con motivo del Día del Padre, consolidando dimensiones esenciales como la afectividad, la comunicación asertiva y el sentido de pertenencia escolar.
Este encuentro reforzó la alianza indisoluble que debe existir entre la familia y el Colegio, demostrando que la educación de alta calidad es un proceso compartido donde la presencia física y el soporte emocional de los padres son irremplazables.
La conmemoración del Día del Padre en Venezuela encuentra su máxima expresión cuando se complementa con jornadas deportivas y culturales como la reseñada, ya que el movimiento y el juego compartido fijan los recuerdos afectivos con mayor fuerza en la memoria de los niños.
A través del deporte, los estudiantes no solo observan a sus padres como figuras de autoridad, sino también como seres humanos capaces de reír, esforzarse, ganar y perder con dignidad, ofreciendo una lección de vida que ningún libro de texto puede replicar.
Finalmente, las autoridades de la UEIGFM extienden una efusiva felicitación a todos los padres, estudiantes, docentes y directivos por el gran éxito que representó esta memorable jornada escolar.

















































































































































































































































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